Las clínicas y sanatorios de la Patagonia profundizan las medidas de restricción en la atención a afiliados del PAMI y anunciaron que, a partir del próximo lunes, suspenderán las prácticas ambulatorias en toda la región. La decisión se suma a la interrupción de cirugías programadas que ya rige desde la semana pasada, en el marco de un conflicto por la actualización de aranceles y pagos del sistema.
El anuncio fue realizado de manera conjunta por unas 30 instituciones privadas de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa, que aseguran no haber recibido respuestas concretas a sus reclamos por la recomposición de los valores que perciben por las prestaciones médicas.
Según el comunicado difundido por los prestadores, la medida implicará la suspensión de consultas con especialistas, estudios de diagnóstico por imágenes, prácticas de cardiología y endoscopías, entre otras prestaciones ambulatorias. No obstante, aclararon que continuarán garantizando la atención de urgencias y emergencias.
Desde el sector explicaron que la decisión responde a la falta de actualización de los aranceles frente al aumento de costos y a la ausencia de respuestas por parte del organismo nacional. En ese sentido, el gerente del Sanatorio Juan XXIII, Andrés Sabalette, indicó que la situación fue elevada a las autoridades centrales del PAMI, aunque hasta el momento “no hay nada en concreto”.
Además, advirtió que los turnos ya otorgados podrían ser cancelados si no corresponden a casos urgentes, lo que podría afectar a cientos de afiliados que tenían estudios o consultas programadas para los próximos días.
El conflicto se arrastra desde semanas atrás, cuando las clínicas comenzaron a suspender las cirugías no urgentes debido al mismo reclamo. En ese contexto, los prestadores remarcan que ya existen fuertes limitaciones en las prestaciones ambulatorias por la implementación de cupos por parte del propio PAMI, tanto por afiliado como por institución.
Asimismo, advirtieron que, si no hay avances en las negociaciones, las restricciones podrían profundizarse en los próximos días. Incluso, no descartan que a partir de la primera semana de mayo se vea afectada la atención en guardias, lo que implicaría un escenario crítico para el sistema de salud regional.
Las clínicas sostienen que las medidas buscan preservar las prestaciones esenciales ante una situación que consideran insostenible, mientras continúan a la espera de una convocatoria por parte de las autoridades nacionales para destrabar el conflicto.
