Tendinopatía glúteo medio y dolor glúteo: ¿qué es?

gluteo


El glúteo medio es un músculo que se encuentra en la cadera, se considera un músculo de gran importancia, ya que la función de este es separar o abducir nuestra cadera, controlar los movimiento de rotaciones de la cadera, además de ser uno de las estabilizadores más importantes de la pelvis en la marcha. La tendinopatía del glúteo medio es la inflamación de este tendón o de los tendones glúteos insertos en la cadera. Conocida también como falsa trocanteritis o dolor peritrocantéreo, es una patología frecuente en el deporte y en ocasiones difícil de diagnosticar.

Causas.

La Tendinopatía Glútea es más común en mujeres mayores de 40 años, ya que existe un factor degenerativo asociado a la falta de circulación sanguínea. Es una lesión que es común entre quienes practican el running o ciclismo, debido a los gestos reiterados que el deporte involucra, afectando directamente esta zona del cuerpo.  Las repetidas cargas de ejercicios que conlleva la práctica de este tipo de actividades, provocan una sobrecarga en el área afectada.

Clínica: síntomas.

Este es un cuadro que se caracteriza por el dolor lateral en la cadera, que se acentúa con acciones como trotar, subir y bajar escaleras, sentarse… entre otras. También es común el dolor nocturno al dormir sobre ese lado. La realización de actividad física intensa provoca su aparición progresiva y aumento del dolor. El glúteo medio es responsable de evitar que el lado opuesto de la pelvis “caiga” durante la marcha, lo que se conoce comúnmente como marcha de Trendelenburg. Esto es lo que ocurre cuando este musculo esta dolorido.

Diagnóstico.

Casi siempre el estudio radiológico es normal por lo que el diagnóstico es esencialmente clínico por lo que debe confirmarse con ecografía o resonancia magnética. La exploración es clave para valorar la región dolorosa y así orientar el diagnóstico de sospecha.

¿Cuál es su tratamiento?

En una primera etapa se combina una disminución de la actividad física con la indicación de medicamentos antiinflamatorios y kinesioterapia, con ejercicios de elongación y fortalecimiento de la musculatura. Como en muchas ocasiones no se conocen las causas desencadenantes de este síndrome, no es posible adoptar medidas para prevenirlo. En cualquier caso, siempre es aconsejable mantener una adecuada fuerza y flexibilidad de los músculos alrededor de la cadera.

Dr. Edgar Torres, traumatólogo, Hospital A. Serra.

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