Editorial: determinación

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Importante lo que sucedió el pasado jueves en San Antonio Oeste. El arco político, oficialismo y oposición unificados bajo una misma resolución que realizó el intendente Adrián Casadei, la elaboraron esa mañana y la presentaron carca de las 13 horas.

La municipalidad de San Antonio, en este caso el ejecutivo de turno, tomó la determinación de decidir sobre un planteamiento que realizaban los pescadores artesanales.

Era hora que el municipio comience a tomar decisiones sobre la pesca. Es necesario.

El primer eslabón de protesta, el lugar dónde los pescadores hacen sus reproches es en el palacio municipal. Al primero que le tocan la puerta es al intendente, es quien inicialmente recibe los reclamos.

La situación se desencadenó luego que turistas denunciaran y evidenciaran a través de redes sociales y medios de comunicación que había un sitio en la zona de Caleta de los Loros, dónde los pescadores acampaban y mencionaban que no cumplían con las normas ambientales.

Luego de eso, la Secretaría de Ambiente de provincia pidió explicaciones a la subsecretaría de pesca que mencionó no había habilitado el lugar denominado “Playa Nueva” para el embarque y frenó las salidas.

Tras siete días de idas y vueltas y ante una inminente protesta masiva, el intendente Casadei decidió avanzar con una resolución legislativa e incluso indirectamente plantó bandera sobre ese lugar que establece es de San Antonio.

Un poco en respuesta ante el planteamiento que hizo la municipalidad de Viedma sobre una supuesta mención de los pescadores que habían expresado era permiso de la comuna capitalina.

Pesatti, conocedor de los problemas de los ejidos colindantes, sometió a un ida y vuelta dialéctico con medios, comunicados y con la el gobierno rionegrino.

Casadei en la conferencia de prensa dejó claro que era un permiso en un lugar que es jurisdicción de San Antonio, aunque es sabido, no está establecido por la legislatura, por eso mencionamos que “plantó bandera”.

El rol de la oposición, consabido sobre la actividad primaria y también de haberlo sufrido en su momento a la problemática pesquera, acompañó sin reparos. Incluso hubo una comunicación con Javier Iud, ya que en su momento con una iniciativa suya reformaron parte de la ley sobre los artesanales.

Cuando las decisiones sobre el sí o el no, se toman en los escritorios con aire acondicionado, no siempre son las mejores. Los pescadores artesanales son lo que “ponen el lomo” para obtener el recurso, buscan abaratar sus costos, conseguir un poco más de ganancias y por ello se trasladaron momentáneamente en esa playa.

El langostino es una zafra, no un recurso permanente. Pero algunos eso no entienden.
Clarito el informe del biólogo del CIMAS sobre el sitio donde están acampando. También le damos en esta oportunidad la derecha al subsecretario de pesca cuando dicen que los turistas contaminan más que los pescadores en toda esa franja.

Pero las conclusiones tras ese mediodía, fueron varias: es necesario definir de una vez por todas los ejidos colindantes. Es imperioso que la municipalidad tenga vos y voto en la pesca. Es importante que los actores políticos se unan en pos del bienestar de la producción primaria local. Es preciso que la reforma a la ley de pesca sea tratada en el parlamento. Sería oportuno que cuando se inauguren las sesiones legislativas, pueda reunirse la comisión especial provincial y la municipal conformada hace pocos meses.

Si se tomó esa determinación de manera expedita, se podrán poner en análisis el resto de los temas pesqueros, es meritorio lo que ocurrió. Ese es el camino.

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